Después de casi una década de espera, la metrópolis animal regresa —y lo hace con todo: risas, sorpresas y un festín audiovisual para toda la familia.
ARTÍCULO LIBRE.- Anoche, gracias a la invitación para Artículo Libre, tuve la fortuna de asistir a la premiere de Zootopia 2, gracias Disney, y salí del cine con una sonrisa en el rostro y esa sensación reconfortante de que, cuando se lo proponen, los estudios de animación todavía pueden entregar magia verdadera.
Dirigida nuevamente por Jared Bush y Byron Howard —responsables también de la primera película—, Zootopia 2 marca el regreso a la ciudad de mamíferos más famosa del cine animado, casi nueve años después de su estreno original.
El guion corre a cargo de Bush, responsable asimismo de guiones como el de Encanto, lo que garantiza un tratamiento cuidado de los personajes y temáticas profundas bajo una óptica accesible para todo público.
Visualmente, la película expande el universo de Zootopia: nuevos barrios, nuevas especies, nuevas texturas. Desde calles bulliciosas hasta zonas acuáticas o pantanosas —lugares que en la primera entrega solo se insinuaban— muestran que el equipo creativo buscó darle espacio a la imaginación sin traicionar el estilo que volvió entrañable a la original.
En su versión original regresan los habituales protagonistas: Ginnifer Goodwin es de nuevo la valiente oficial coneja Judy Hopps, mientras que Jason Bateman retoma el rol del astuto zorro Nick Wilde.
Se suman nuevas voces potentes: Ke Huy Quan encarna a Gary De’Snake, la serpiente cuya llegada trastoca la armonía de la ciudad; Fortune Feimster da vida a Nibbles, un castor del nuevo distrito Marsh Market; y Quinta Brunson interpreta a Dr. Fuzzby, una quokka terapeuta.
Además, vuelve Shakira como la estrella pop Gazelle —con una canción nueva incluida— lo que añade un extra musical a esta celebración animada.
Zootopia 2 retoma a Judy y Nick convertidos en detectives experimentados de la ZPD, quienes deben investigar una serie de extraños sucesos provocados por la aparición de Gary De’Snake, una serpiente enigmática que amenaza la armonía urbana.
La investigación los lleva más allá de las zonas que conocíamos: calles familiares, sí, pero también nuevos distritos como Marsh Market —un ambiente acuático y bullicioso— que amplía el mapa de Zootopia.
Y aunque la trama tiene tintes de misterio y aventura, conserva el humor, la ligereza y el optimismo social característicos de la franquicia: convivencia, tolerancia, sorpresa y descubrimiento. El equilibrio entre comedia, emoción y valores hace que la película funcione no solo como entretenimiento infantil, sino como una experiencia para toda la familia.
Si hay algo que brilla en esta secuela, es su humor. Zootopia 2 no teme hacer guiños juguetones al espectador —desde gags visuales hasta referencias pop—, lo que la convierte en una comedia animada eficaz. Según reseñas recientes, conserva su “ingenio característico” y logra momentos memorables con guiños a personajes que habían quedado en el olvido.
Probablemente muchos de ustedes —como yo— saldrán del cine hablando de los cameos. Nuevas voces se suman con chispa, y hay personajes sorpresa muy bien logrados que dan ese sabor extra: desde conocidos actores internacionales hasta detalles para fans de las historias animadas clásicas.
Ese balance entre corazón, comedia y aventuras hace que Zootopia 2 —sin duda— no le pida nada a su antecesora… y en muchos momentos, logra brillar con luz propia.
Si buscas una película para ver en familia, con niños o simplemente para reconectarte con la ilusión de la animación bien hecha, Zootopia 2 es imperdible. Divertida, emotiva, fresca —y con un guion que respeta lo que amamos de la original mientras se atreve a crecer— la recomiendo de corazón.
Va más allá de ser “una secuela más”: es una celebración del cine animado, de la amistad, del humor y del crecimiento. Ideal para cerrar este 2025 con una sonrisa.
Y si, si tiene escena postcréditos
