Es necesario que la entidad tenga un motor económico para que regrese esta agua tratada como en el pasado.

TIJUANA. – Baja California necesita un impulso económico para que regresen a México, los 1.2 metros cúbicos por segundo de aguas tratadas por la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales (PITAR) ubicada a metros del Río Tijuana en territorio estadounidense.

Actualmente, estas aguas ya tratadas son descargadas a 5.6 kilómetros a partir de la costa, a través de un emisor submarino a una profundidad promedio de 29 m. bajo el nivel del mar.

En opinión del director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental México A.C., IBQ. José Carmelo Zavala Álvarez, es de vital importancia que esa agua sea regresada a Baja California para darle utilidad.

“Nos parece de vital importancia que haya la infraestructura para regresar esa agua al lado mexicano y ser reutilizada en la recarga del acuífero en Valle de las Palmas, aumentar la agricultura en la misma zona de Valle de las Palmas y tal vez un acueducto hasta Valle de Guadalupe, que podría triplicar el área de cultivo de los viñedos”, consideró.

Usarla una vez es una grosería ambiental y económica, por eso nuestro exhorto es que, en el mapa de las tareas de los gobiernos estatal y federal, en el manejo inteligente del agua en Baja California, consideren el retorno de las aguas mexicanas, señaló el experto.

Egresado del programa LEAD por el Colegio de México, José Carmelo Zavala Álvarez, señalo que es necesario que la entidad tenga un motor económico, para que regrese esta agua tratada como en el pasado, cuando existía infraestructura hidráulica para regresar el agua tratada que en ese momento las regulaciones no permitían que fueran descargadas en Estados Unidos.

Durante el Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, que se transmite en línea todos los miércoles, se dejó claro el menor valor que se le da al costo detraer esta agua que viene desde las montañas Rocallosas, es aprovechada en el Río Colorado, después traída a base de bombeo hasta la zona costa donde solo se utiliza una vez y posteriormente es desechada.

“Usarla una vez es una grosería ambiental y económica, por eso nuestro exhorto es que, en el mapa de las tareas de los gobiernos estatal y federal, en el manejo inteligente del agua en Baja California, se considere el retorno de las aguas mexicanas que se descargan en el lado norte de la frontera, para reúso en el lado mexicano”. Manifestó.

El experto en temas ambientales señaló que la descarga de estas aguas tratadas al océano Pacífico, es un tubo de dinero que se descarga en el mar, ”2.2 metros cúbicos por segundo en los próximos tres años de un agua que tiene un costo energético bombearla 1000 m. de altura, para que sobrepase la montaña de La Rumorosa, potabilizarla, finalmente distribuirla a los usuarios y usarla una vez, es dinero tirado”, abundó.

Finalmente, el director del CIGAMX, puntualizó que el agua escasa es un limitante para el desarrollo, por lo que, en la planeación económica e industrial para la próxima administración federal, hay una coyuntura para traer esa agua a territorio mexicano y convertirla en una oportunidad de desarrollo económico y social.  

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