ARTÍCULO LIBRE.- La historia de Ryan James Wedding, quien alguna vez representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002, dio un giro definitivo tras confirmarse su captura en México, luego de más de una década prófugo y de figurar en la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI.

Wedding, de 44 años, pasó de ser un atleta de alto rendimiento en el snowboard a convertirse, según autoridades estadounidenses, en un líder del narcotráfico internacional, vinculado a operaciones de gran escala entre Colombia, México, Estados Unidos y Canadá.

De promesa olímpica a criminal internacional

Tras retirarse del deporte profesional, Ryan Wedding habría construido una organización criminal transnacional dedicada principalmente al tráfico de cocaína, utilizando rutas marítimas y terrestres para mover cargamentos de droga hacia Norteamérica.

Investigaciones federales señalan que su red era capaz de transportar decenas de toneladas de cocaína al año, principalmente mediante camiones de carga que ingresaban a Estados Unidos por la costa oeste, con destino final en ciudades como Los Ángeles y otros puntos estratégicos.

Debido a la magnitud de su operación y al nivel de violencia asociado, autoridades estadounidenses llegaron a compararlo con figuras emblemáticas del narcotráfico, como Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Imagen: Portal FBI

Cargos por narcotráfico y homicidio

Ryan Wedding enfrenta múltiples cargos federales, entre ellos:

  • Tráfico internacional de drogas
  • Conspiración para distribuir cocaína
  • Operación de empresa criminal continua
  • Homicidio de testigo federal

Uno de los señalamientos más graves en su contra es el presunto asesinato de un testigo en Colombia, ocurrido en 2025, quien habría sido clave para su proceso judicial en Estados Unidos.

Las autoridades consideran que su organización utilizaba la violencia extrema como método para proteger sus operaciones y evitar filtraciones.

La captura en México tras más de 10 años prófugo

La detención de Ryan Wedding se concretó entre el 22 y 23 de enero de 2026, como resultado de una operación de cooperación internacional entre agencias de seguridad de Estados Unidos, México y Canadá.

Durante años, Wedding logró evadir a la justicia escondiéndose en territorio mexicano, donde presuntamente operaba bajo la protección de estructuras criminales locales, entre ellas el Cártel de Sinaloa, según reportes de inteligencia.

Previo a su captura, el FBI había elevado la recompensa por información que llevara a su paradero hasta 15 millones de dólares, reflejando la prioridad máxima del caso.

Tras su arresto, Ryan Wedding quedó bajo custodia y se espera que sea trasladado a Estados Unidos, donde enfrentará un proceso judicial que podría derivar en cadena perpetua, debido a la gravedad de los delitos que se le imputan.

Autoridades estadounidenses reconocieron públicamente el papel clave del gobierno mexicano en la detención, destacando la cooperación bilateral como un factor determinante para el éxito de la operación.

La caída de Ryan Wedding representa uno de los casos más impactantes de los últimos años: el de un exatleta olímpico que terminó convertido en uno de los criminales más buscados del mundo.

Su captura no solo marca el final de una larga fuga internacional, sino que también envía un mensaje claro sobre el alcance de la justicia y la colaboración entre países para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.