La nueva película de Barry Levinson, protagonizada por Robert De Niro en un doble papel, carece de la profundidad y fuerza necesarias para destacar en el cine contemporáneo.

ARTÍCULO LIBRE.- En 2025, el género de gánsteres enfrenta el desafío de reinventarse para mantenerse relevante. ‘The Alto Knights’, dirigida por Barry Levinson y escrita por Nicholas Pileggi, intenta revivir la esencia de clásicos como ‘Goodfellas’, pero se queda corta en su ejecución.

La trama se centra en la rivalidad entre dos mafiosos de la década de 1950, Vito Genovese y Frank Costello, ambos interpretados por Robert De Niro. A pesar del potencial de esta premisa, la narrativa resulta superficial y predecible, sin aportar novedades al género. La falta de profundidad en el guion impide que la historia cobre vida, convirtiéndose en otro ejemplo de una buena historia mal contada.

La decisión de asignar a De Niro ambos roles, aunque ambiciosa, no logra el impacto deseado. Sus interpretaciones carecen de distinción suficiente entre los personajes, lo que provoca confusión y resta credibilidad a la trama. La falta de química y autenticidad en las interacciones entre Genovese y Costello es notable, afectando negativamente la dinámica de la película.

Además, la dirección de Levinson no consigue imprimir el ritmo y la tensión necesarios para mantener el interés del espectador. Las escenas clave carecen de la intensidad característica de las grandes películas de gánsteres, resultando en una experiencia cinematográfica monótona y carente de emoción.

En cuanto al reparto, además de De Niro, la película cuenta con actuaciones de Debra Messing como Bobbie Costello y Cosmo Jarvis como Vincent Gigante. Sin embargo, sus interpretaciones no logran sobresalir ni compensar las deficiencias del guion y la dirección.

Con un presupuesto de 45 millones de dólares y una duración de 123 minutos la película no alcanza las expectativas, ofreciendo una narrativa plana y actuaciones que no logran destacar.

‘The Alto Knights’ es una tentativa fallida de revitalizar el género de gánsteres. Sin embargo y a pesar de la presencia de Robert De Niro, la película carece de la profundidad y fuerza necesarias para dejar una impresión duradera. Como aficionado al cine de gánsteres, esta entrega resulta decepcionante, predecible y mal contada. Le otorgo una calificación de 6 sobre 10 y eso por que ando de buenas.