De policía municipal a líder del CJNG, y el operativo militar que marcó el final de una era criminal

ARTÍCULO LIBRE.- Durante más de quince años, el nombre de El Mencho estuvo en la lista de los criminales más buscados del mundo. Líder indiscutible del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), su trayectoria se entrelazó con la historia reciente de violencia y poder en México.

El inicio de una leyenda criminal

Nacido el 17 de julio de 1966 en Aguililla, Michoacán, Oseguera Cervantes pasó de una vida rural a las filas del narcotráfico luego de su deportación desde Estados Unidos, donde había estado involucrado en delitos relacionados con drogas durante su juventud. Con el tiempo se integró primero en células delictivas locales y luego emergió como protagonista cuando, tras fracturas en organizaciones como el Cártel del Milenio, fundó lo que sería el CJNG alrededor de 2009.

Bajo su mando, el CJNG no solo se convirtió en uno de los grupos más violentos y expandidos del país, sino también en una organización con presencia internacional en el tráfico de fentanilo, metanfetaminas, cocaína y otras sustancias ilícitas, así como en extorsión, trata de personas y robo de hidrocarburos.

Una década de evasión y choque con el Estado

Durante años, las fuerzas de seguridad mexicanas y estadounidenses intentaron capturar a “El Mencho”. Su estructura descentralizada, redes de apoyo local y capacidad de contragolpe armados —incluido el histórico derribo de un helicóptero del Ejército en 2015— le permitieron esquivar a las autoridades repetidamente.

El Departamento de Estado de Estados Unidos llegó a ofrecer hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, la mayor recompensa por un narcotraficante en la historia reciente.

El operativo en Tapalpa: el fin de la cacería

La madrugada del 22 de febrero de 2026, tras meses de trabajo de inteligencia conjunta entre la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República, efectivos de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano localizaron uno de los posibles refugios de Oseguera Cervantes en la zona serrana del municipio de Tapalpa en Jalisco.

El objetivo oficial era su detención, pero la operación derivó en un intenso enfrentamiento armado. Durante el choque murieron siete presuntos miembros del CJNG, incluido El Mencho. Además, tres elementos militares resultaron heridos y dos presuntos criminales fueron detenidos con armamento de alto calibre.

Según fuentes oficiales recopiladas por diversos medios, Oseguera Cervantes falleció a consecuencia de las heridas recibidas durante el intercambio de fuego y mientras era trasladado a un centro médico o hacia la Ciudad de México para recibir atención especializada.

Reacción violenta y contexto nacional

La noticia desató represalias inmediatas de células del CJNG: bloqueos carreteros con vehículos incendiados, tiroteos y tensión en varios estados del centro y occidente del país, incluyendo Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas y Aguascalientes. Autoridades incluso dieron alertas de seguridad para ciudadanos extranjeros residentes o de paso en la región.

El abatimiento de “El Mencho” representa, para muchos analistas y funcionarios, uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en la historia reciente de México, aunque también advierte sobre la posibilidad de vacíos de poder, fragmentación interna y nuevos líderes que podrían intentar consolidar el legado del CJNG.

El ocaso de un capo global

Más allá de su muerte en combate, la figura de Rubén Oseguera Cervantes encarna décadas de evolución criminal: de estructuras regionales a organizaciones que rivalizaron con el propio Estado en capacidad de violencia. Su caída, mediada por inteligencia, operativos coordinados y presión internacional, cierra un capítulo sangriento pero plantea, sobre las ruinas del CJNG, preguntas sobre el futuro de la seguridad en México.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *