Fiscalía y autoridades locales constatan hacinamiento y enfermedades graves; exhortan a regular y denunciar prácticas irresponsables

ARTÍCULO LIBRE.— La tragedia silenciosa que cientos de perros padecían detrás de un portón en Ensenada quedó al descubierto este 6 de julio, cuando la Fiscalía General del Estado de Baja California (FGE) realizó un cateo en el albergue Ellos son la Razón A.C., tras recibir múltiples denuncias ciudadanas por presunto maltrato y abandono animal.

El operativo, ejecutado bajo orden judicial y con la coordinación del Gobierno del Estado y el Ayuntamiento, permitió constatar que alrededor de 300 perros vivían en hacinamiento, con serias enfermedades y un entorno insalubre que no solo comprometía su salud, sino que también afectaba a la comunidad vecina. Según informó la fiscal especializada en delitos ambientales y contra los animales, Ilse Carolina Vázquez Maldonado, dos carpetas de investigación ya estaban abiertas: una desde mediados de 2024 y otra este año, lo que evidencia que la problemática se había prolongado durante meses sin solución definitiva.

Médicos veterinarios de la Fiscalía, el Ayuntamiento y la Facultad de Veterinaria encontraron casos críticos de moquillo, cáncer avanzado, dermatitis severa y alta mortalidad de cachorros. Algunos animales requerirán tratamiento intensivo, mientras que otros, en estado terminal, podrían ser sometidos a eutanasia humanitaria para evitarles sufrimiento prolongado. “Las condiciones que presenciamos rebasan cualquier límite ético de cuidado. Es urgente reforzar los mecanismos de supervisión y regulación de los albergues”, enfatizó la veterinaria municipal Norma Olimpia Guerrero Cerecer.

Las autoridades aseguraron que todos los animales serán atendidos de manera inmediata, recibiendo valoración clínica, medicamentos y seguimiento especializado. El Ayuntamiento se comprometió a apoyar con personal, insumos y procesos de rehabilitación, con el objetivo de darles una segunda oportunidad en hogares responsables o refugios certificados. Finalmente, la Fiscalía hizo un llamado contundente a la ciudadanía: “No miremos hacia otro lado. Si somos testigos de maltrato, debemos denunciar. Proteger a los animales es un deber que nos define como sociedad.”