Hoy, cientos de familias tijuanenses regresan a casa con un contenedor listo para estrenarse. La duda que queda flotando en el ambiente es cuándo la CESPT se pondrá las pilas para que estos 900 tinacos dejen de ser un adorno
ARTÍCULO LIBRE.– En un esfuerzo por mitigar los estragos del verano y la histórica vulnerabilidad hídrica que azota a la ciudad, el alcalde Abdiel Gutiérrez Coronado encabeza la entrega de 900 tinacos destinados a familias de las distintas delegaciones de Tijuana. Una medida pragmática y necesaria para el almacenamiento doméstico, aunque no exenta de la inevitable paradoja local: los ciudadanos ya tienen dónde guardar el agua, pero el líquido sigue brillando por su ausencia en los grifos.
Entrega simbólica

Durante el acto protocolario —donde se realizó la entrega simbólica de ocho recipientes en representación de los cientos de beneficiarios—, el presidente municipal destacó que la iniciativa busca responder a una de las demandas más sensibles de la población durante la temporada de calor.
“El agua es un derecho fundamental y contar con un espacio seguro para almacenarla brinda tranquilidad, protege la salud de las familias y contribuye a mejorar su calidad de vida”, afirmó Gutiérrez Coronado.
Por su parte, la síndica procuradora, Teresita Balderas Beltrán, subrayó que su presencia tuvo como fin fiscalizar el uso del recurso público destinado a esta compra, asegurando que la vigilancia en los programas sociales se mantendrá con transparencia. Asimismo, el secretario de Gobierno, Ramón Vázquez Valadez, aprovechó la plataforma para invitar a la ciudadanía a acercarse a las delegaciones municipales y conocer la oferta de apoyos disponibles.
Entre la prevención municipal y la sequía operativa de la CESPT

Si bien la gestión del XXV Ayuntamiento cumple con dotar de infraestructura básica para que 900 hogares no queden a la deriva durante los cortes programados —y los no tan programados—, la realidad cotidiana de Tijuana evidencia una clara desconexión institucional.
De nada sirve contar con recipientes de última generación si la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) continúa arrastrando severos problemas de distribución, tandeos prolongados y fugas no atendidas. Mientras el gobierno municipal intenta “contrarrestar” al desabasto entregando contenedores, la paraestatal estatal sigue quedando a deber en su tarea primaria: hacer que el agua realmente fluya por la red.

Hoy, cientos de familias tijuanenses regresan a casa con un contenedor listo para estrenarse. La duda que queda flotando en el ambiente es cuándo la CESPT se pondrá las pilas para que estos 900 tinacos dejen de ser un adorno de patio y cumplan, finalmente, la función para la que fueron entregados.





