Con una marcha multitudinaria, la coronación de su reina y un concierto masivo de Kabah y JNS, la ciudad fronteriza consolida dos décadas de lucha activista y recibe el respaldo del gobierno municipal.
ARTÍCULO LIBRE.- La emblemática Avenida Revolución se transformó este sábado en el epicentro de la exigencia, la memoria y la celebración de la comunidad LGBTTTQI+ en Baja California. En un hecho que marca un hito en la visibilización de las disidencias sexogenéricas en la frontera, aproximadamente 20 mil personas se congregaron en el primer cuadro de Tijuana para conmemorar el Mes del Orgullo, uniendo las demandas históricas de igualdad con una fiesta de arte y cultura.
La jornada no solo fue un despliegue de color, sino un recordatorio potente de la urgencia de erradicar la discriminación en una de las fronteras más transitadas del mundo.
Dos décadas de resistencia: El reconocimiento al activismo local

La conmemoración comenzó con la tradicional Marcha del Orgullo LGBTTTQI+, un recorrido por las principales calles de la Zona Centro que sirvió para recordar que el Pride es, ante todo, una manifestación política por el reconocimiento de derechos e igualdad sustantiva.
Durante el acto protocolario, el alcalde de Tijuana, Abdiel Gutiérrez Coronado, reconoció el terreno ganado por las organizaciones civiles que han empujado la agenda de género e inclusión en el municipio.
“El día de hoy rinde frutos el trabajo del activista Lorenzo Herrera, en representación de la comunidad. Todos y todas las activistas de Tijuana lograremos el cambio y transformación; cuenten con todo el apoyo y respaldo hacia la comunidad LGBTTTQI+”, afirmó el presidente municipal, destacando el valor de la emblemática vialidad como un espacio de encuentro y goce para todas las identidades.
Por su parte, Lorenzo Herrera, figura clave en el activismo LGBTTTQI+ de la región, hizo un balance del camino recorrido. Tras más de dos décadas de labor comunitaria, Herrera agradeció el respaldo de las autoridades actuales, pero enfatizó que la tarea no ha terminado: el activista lanzó un llamado contundente a fortalecer la representación política y la participación ciudadana para garantizar que las acciones en favor de la inclusión no se queden en el discurso.
Reinas, aliadas y el peso de la representación institucional

Uno de los momentos más significativos de la tarde fue la coronación de Karla Navarro como la Reina de la Comunidad LGBTTTQI+ 2026, un título que tradicionalmente celebra la resiliencia y el liderazgo dentro del movimiento.
El evento contó además con un marcado componente de representación institucional, con la participación de las regidoras Magaly Ronquillo Palacios y Mónica Padilla Villavelazquez. Desde una perspectiva de género, la presencia de funcionarias y activistas en estos espacios subraya la importancia de construir alianzas interseccionales dentro del aparato gubernamental para impulsar políticas públicas transversales que protejan a las poblaciones vulneradas.
Cultura, pop y la apropiación del espacio público
La reivindicación de los derechos humanos también se dio a través de la música y el arte. Tras el contingente y los discursos, la Avenida Revolución se convirtió en un gigantesco escenario al aire libre. El programa artístico comenzó dando visibilidad al talento local, un pilar fundamental para la expresión de las identidades disidentes de la ciudad.

El broche de oro de la noche estuvo a cargo de las icónicas agrupaciones de pop mexicano Kabah y JNS. Ambas bandas, históricamente unidas a la comunidad de la diversidad, ofrecieron un concierto masivo y gratuito que puso a bailar a las miles de almas presentes, consolidando la noche como una de las muestras de apoyo cultural más grandes que ha visto la delegación Centro.

Con este evento, el XXV Ayuntamiento de Tijuana busca mandar un mensaje claro de cara al futuro: consolidar una ciudad donde el respeto, la identidad de género, la orientación sexual y la igualdad dejen de ser una demanda y se conviertan en una realidad cotidiana para todas, todos y todes.






