ARTÍCULO LIBRE.- El derecho a la desconexión digital podría convertirse pronto en una garantía laboral para millones de trabajadores en México. La Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) que busca establecer de manera clara que las personas empleadas no están obligadas a responder comunicaciones laborales fuera de su horario de trabajo.
El dictamen fue avalado por unanimidad el 3 de marzo de 2026 y plantea incorporar este derecho dentro de la legislación laboral mexicana como una medida para proteger el tiempo de descanso, la vida personal y la salud mental de los trabajadores en una era de hiperconectividad digital.
La iniciativa surge ante el crecimiento del uso de herramientas digitales como correos electrónicos, plataformas de mensajería y aplicaciones de trabajo que han extendido las jornadas laborales más allá del horario establecido.
¿Qué establece la reforma?
La propuesta define la desconexión digital como el derecho de las personas trabajadoras a abstenerse de atender comunicaciones laborales fuera de su jornada de trabajo, incluyendo llamadas, correos electrónicos, mensajes o reuniones relacionadas con sus funciones.
Este derecho también aplicaría durante:
- Días de descanso
- Vacaciones
- Permisos o licencias
- Periodos fuera de la jornada laboral
La reforma busca evitar que los trabajadores se vean obligados a mantenerse disponibles de manera permanente para sus empleadores.
Obligaciones para los empleadores
Con la aprobación de esta reforma, las empresas tendrían la responsabilidad de respetar el derecho a la desconexión digital y promover prácticas laborales que lo garanticen.
Entre las medidas previstas destacan:
- Respetar el horario laboral establecido para cada trabajador.
- Evitar solicitar tareas o exigir respuestas fuera del horario de trabajo.
- Implementar políticas internas que garanticen la desconexión digital.
- Reconocer como horas extra cualquier actividad laboral realizada fuera de la jornada, la cual deberá ser remunerada conforme a la ley.
El objetivo es establecer límites claros entre el tiempo laboral y el tiempo personal, especialmente ante el aumento del trabajo remoto y el uso constante de dispositivos móviles.
Un derecho que ya existía, pero solo para el teletrabajo
Desde la reforma laboral de 2021, la Ley Federal del Trabajo ya contemplaba el derecho a la desconexión digital para quienes laboran bajo la modalidad de teletrabajo o home office. Sin embargo, la nueva propuesta busca extender este derecho a todos los trabajadores, sin importar si desempeñan sus actividades de forma presencial, híbrida o remota.
Especialistas en derecho laboral han señalado que esta actualización responde a los cambios en la dinámica del trabajo tras la pandemia, cuando la digitalización acelerada provocó que muchas personas permanecieran conectadas a sus actividades laborales incluso fuera de su horario.
Impacto en la salud y el bienestar laboral
Uno de los principales objetivos de esta reforma es combatir los efectos negativos de la hiperconectividad laboral, como el estrés, el agotamiento y la dificultad para separar la vida personal del trabajo.
Durante el análisis legislativo se destacó que solo alrededor del 40% de los trabajadores en México logra desconectarse completamente durante sus vacaciones, lo que refleja el impacto que tienen las nuevas tecnologías en la extensión de la jornada laboral.
Especialistas advierten que la falta de límites claros puede afectar la salud mental, la productividad y el equilibrio entre la vida personal y profesional.
Próximos pasos de la reforma
Tras su aprobación en la Cámara de Diputados, la iniciativa deberá continuar su proceso legislativo para su análisis y eventual aprobación definitiva, con el fin de que el derecho a la desconexión digital quede formalmente integrado en la Ley Federal del Trabajo.
De aprobarse en su totalidad, México se sumaría a otros países que ya han incorporado este derecho dentro de sus legislaciones laborales para adaptarse a las nuevas formas de trabajo en la era digital.
El objetivo final es garantizar que la tecnología facilite el trabajo, pero sin convertir la jornada laboral en una actividad permanente.
