El avance de nuevas metrópolis y el estancamiento en infraestructura y seguridad empujan a las principales ciudades del estado hacia los puestos más bajos del ranking de la IMCO.
ARTÍCULO LIBRE.- El panorama de la competitividad en Baja California ha encendido las alarmas tras la publicación del Índice de Competitividad Urbana (ICU) 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Las dos urbes más pobladas del estado, Tijuana y Mexicali, registraron un retroceso de una posición en comparación con la edición anterior, ubicándose en la parte baja de la tabla nacional.
El análisis local, coordinado por el Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (CEMDI) y presentado por Gabriel Camarena, líder del Eje de Economía del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana (CDT), revela que la llegada de nuevos competidores y problemas estructurales históricos están pasando factura a la región.
El tablero nacional: ¿Dónde quedaron las ciudades del estado?
El ICU 2026 evalúa a 72 ciudades del país a través de 35 indicadores clave, divididos en seis subíndices esenciales. En la categoría reina —ciudades con más de un millón de habitantes—, el podio nacional fue conquistado por Querétaro, seguido de Guadalajara y Hermosillo.
Para Baja California, los resultados en esta categoría (de 21 ciudades evaluadas) muestran un escenario complejo:
- Mexicali: Cayó al puesto 13, quedando clasificada con un nivel de competitividad media baja.
- Tijuana: Descendió hasta la posición 20 (la penúltima del grupo), situándose en un nivel de competitividad baja.
¿Efecto estadístico o retroceso real?

Camarena matizó que el descenso de un peldaño en ambas ciudades se vio influido por cambios metodológicos, ya que Hermosillo se incorporó este año al grupo de metrópolis de más de un millón de habitantes, alterando la competencia directa.
Por su parte, Ensenada, que compite en el bloque de ciudades de 250 mil a 500 mil habitantes, retrocedió dos lugares para ubicarse en la posición 13 de 23, aunque logró mantenerse en un rango de competitividad media alta, a pesar de la integración de tres nuevas ciudades a su categoría.
La radiografía de Tijuana: Fortalezas laborales vs. crisis social
El reporte del CEMDI permite desmenuzar el desempeño de Tijuana en los seis ejes evaluados dentro de su categoría, evidenciando un fuerte contraste entre su dinamismo económico y sus rezagos sociales.
| Subíndice Evaluado | Posición de Tijuana (de 21) | Tendencia vs. Año Anterior |
| Mercado de Trabajo | 8.º | Retroceso |
| Innovación y Economía | 16.º | Retroceso |
| Sistema Político y Gobiernos | 16.º | Retroceso |
| Infraestructura | 18.º | Retroceso |
| Derecho | 19.º | Mejora (+1 posición) |
| Sociedad y Medio Ambiente | 20.º | Retroceso |
El único dato positivo: El subíndice de Derecho fue el único que mostró una leve mejoría al avanzar una posición respecto al año pasado, mientras que los cinco restantes sufrieron retrocesos.
Lo que impulsa y lo que frena a la frontera
A pesar del panorama general, Tijuana mantiene ventajas competitivas muy atractivas para el sector empresarial, pero sigue adoleciendo de severas carencias en la calidad de vida de sus habitantes.
Las Fortalezas
- Primer lugar nacional en el costo de la electricidad.
- Cuarto lugar en concentración de empresas con más de 50 empleados (reflejo de su robusto sector industrial).
- Quinto lugar en salarios mensuales para trabajadores de tiempo completo.
Las Áreas de Oportunidad (Frenos)
- Grave déficit y disponibilidad de personal de salud.
- Altas tasas de robo de vehículos.
- Índices críticos en la tasa de homicidios.

Un llamado a la acción
A pesar de las diferencias cuantitativas frente a los líderes nacionales como Querétaro, Gabriel Camarena enfatizó que Tijuana posee un “potencial gigantesco” para revertir esta tendencia si se Logan coordinar esfuerzos institucionales.
Asimismo, destacó el valor del índice del IMCO no como un simple castigo estadístico, sino como una herramienta sólida y transparente para que los gobiernos y el sector privado identifiquen con precisión las fallas y orienten las políticas públicas hacia un desarrollo urbano real y sostenible.







